Tratamientos Preventivos


Algunos tratamientos alternativos para tratar las varices no precisan de intervención quirúrgica y aunque por sí solos no son lo suficientemente eficaces, sí aportan su granito de arena para combatir el desarrollo de algunas dolencias. En el caso de las varices pueden emplearse para aliviar los síntomas o molestias asociados a esta enfermedad o para mejorar el aspecto antiestético. Los tratamientos y medidas terapéuticas preventivas más importantes son:

Flebofármacos: son sustancias que actúan principalmente a nivel de la microcirculación mejorando los síntomas de la insuficiencia venosa crónica. Es de vital importancia que sean indicadas por un médico.

Medias elásticas: las medias elásticas de compresión graduada están indicadas en todos los estadios de la insuficiencia venosa crónica y en la prevención de las varices del embarazo. Actúan evitando la estasis venosa de las varices y mejorando el retorno venoso durante la marcha. No es recomendable usarlas sin indicación médica.

Tratamientos preventivos naturales:

Hay diferentes tipos de láser

Ejercicio físico: Para aliviar las molestias y mejorar la circulación se recomienda caminar y dar largos paseos (siempre que se pueda hay que evitar el coche y acudir a los sitios andando, subir escaleras [que es un buen ejercicio para las piernas, el corazón y la circulación venosa], etc.). La natación y montar en bicicleta también es muy recomendable, pues la actividad muscular de las piernas devuelve la sangre estancada a la circulación y es el mejor motor para impulsar la sangre hacia el corazón.

Hidroterapia: Con este nombre se designan de manera general diversos métodos terapéuticos consistentes en la aplicación externa de agua al cuerpo mediante procedimientos muy variados, como los baños o duchas tanto calientes como frías, alternas, hidromasajes, baños de asiento o baño de pies. La hidroterapia favorece una buena circulación sanguínea y estimula el sistema inmunológico.

Masajes: En el tratamiento de las varices, la aplicación de masajes debe tener un objetivo esencialmente de relajación. Es muy beneficioso efectuar masajes justo después del baño, pues ayudan a mejorar la circulación y a eliminar toxinas. Conviene comenzar por los pies e ir subiendo poco a poco hacia los muslos, en sentido de la circulación venosa de la sangre. Los masajes realizados por personal profesional pueden ayudar a eliminar las varices. El masaje aumenta la temperatura de la piel 2 ó 3 ºC y activa la circulación de la sangre porque al actuar sobre las venas produce una acción de presión y de vaciamiento de las paredes venosas. El efecto se nota tanto a nivel de las venas superficiales como de las profundas, dependiendo de la intensidad del masaje.

Una buena dieta: Debes tener una dieta equilibrada y rica en fibras, pues una alimentación ordenada cumple un papel fundamental a la hora de prevenir las varices. Como regla general se debe controlar el abuso de sal, conservas, embutidos y grasas saturadas (mantequilla, nata, tocino, repostería industrial y pre-cocinados) y se aumentará el consumo de frutas y verduras. Una alimentación con un alto contenido en vitamina B, presente en cereales integrales y germen de trigo, y libre de grasas animales, ayuda a prevenir los problemas circulatorios. Es recomendable no fumar ni beber alcohol.

Elevar las piernas: Es aconsejable elevar las piernas siempre que se pueda para drenar la sangre estancada, ya que las varices no son otra cosa que venas debilitadas que ya no tienen la fuerza necesaria para devolver la sangre al corazón. Hay que tenderse con las piernas en alto unos minutos cada día, apoyando los pies en una mesa o en una silla por ejemplo, manteniendo las piernas por encima del nivel de nuestras caderas para así equilibrar la gravedad. Con media hora al día es suficiente (preferiblemente al mediodía). También es conveniente dormir con las piernas un poco levantadas (con ayuda de un cojín o pequeña almohada debajo de los pies) y acostarse sobre el lado izquierdo del cuerpo.